Guerra·9 min de lectura
El fuego no se detiene en la frontera
En 1991, los pozos petrolíferos de Kuwait ardieron durante casi un año, y su humo y su petróleo llegaron a los Estados vecinos. Sigue siendo la única vez que el mundo obligó a un Estado a pagar por los daños ambientales de una guerra. Treinta y cinco años después, el petróleo vuelve a arder en la misma región.
Por Redacción de Conflictos e Historia·

